La cirugía plástica en el extranjero: una decisión que puede costar caro
"La cirugía estética no es solo una cuestión de belleza, es una cuestión de salud y seguridad" indica el Dr. Marvin Argüello, Cirujano Plástico y Reconstructivo Certificado del Centro Médico Episcopal San Lucas
Cirujano Plástico y Reconstructivo Certificado del Centro Médico Episcopal San Lucas
Cada año, cientos de puertorriqueños viajan al extranjero para someterse a procedimientos de cirugía plástica. Lo hacen, en su mayoría, motivados por precios llamativos y paquetes “todo incluido” que parecen prometer resultados espectaculares por una fracción del costo. Sin embargo, lo que muchas veces no se calcula es el verdadero precio de estas decisiones: su salud, su seguridad y, en algunos casos, su vida.
Como cirujano plástico certificado y Salubrista, practicante en Puerto Rico, he sido testigo de un patrón preocupante: pacientes que regresan a la isla con complicaciones severas tras haberse operado fuera del país. Infecciones, necrosis de tejidos, seromas no tratados y hasta deformidades permanentes son solo algunos de los escenarios que enfrentamos a diario en nuestras clínicas y salas de emergencia. Estas complicaciones, además de poner en riesgo la vida del paciente, muchas veces requieren múltiples cirugías correctivas que resultan mucho más costosas y traumáticas que la intervención inicial.
Uno de los factores más alarmantes es la diferencia en la formación profesional y certificación de los cirujanos. En Puerto Rico y en los Estados Unidos, los cirujanos plásticos deben completar años de entrenamiento riguroso, someterse a exámenes escritos y orales, y mantener su certificación con educación médica continua. En contraste, en muchos países donde se ofrecen estas cirugías “low-cost”, cualquier médico puede autodenominarse “cirujano estético”, sin haber pasado por un entrenamiento formal en cirugía plástica ni estar acreditado por un cuerpo regulador confiable.
Además, existen brechas significativas en la regulación de centros quirúrgicos y materiales médicos. En Estados Unidos y Puerto Rico, las salas de cirugía deben cumplir con estrictas normas de esterilidad, monitoreo, y acreditación. Las prótesis y materiales implantables, como los implantes mamarios, están regulados por la FDA y pasan por rigurosas evaluaciones de calidad. En otros países, sin embargo, no existe la misma garantía: los pacientes podrían ser operados en clínicas improvisadas, con materiales de baja calidad, y sin protocolos de emergencia adecuados. Cuando se presenta una complicación, el paciente se enfrenta a un doble riesgo: no tiene acceso al médico que lo operó y debe depender del sistema de salud local, que muchas veces no cuenta con la información completa para atender el problema adecuadamente. Esto genera frustración, gastos inesperados y una profunda carga emocional.
La salud no debe ponerse en juego por una diferencia de precios. Puerto Rico cuenta con cirujanos plásticos altamente calificados, certificados por el Board de Cirugía Plástica de los Estados Unidos (American Board of Plastic Surgery), que operan bajo los más altos estándares de seguridad. Antes de tomar la decisión de viajar al extranjero, infórmese, pregunte por credenciales y piense en el panorama completo. Porque la cirugía estética no es solo una cuestión de belleza, es una cuestión de salud y seguridad.
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Por: Marvin Argüello Angarita, MD MPH
